Por: Karla Toledo Ríos
Esto de estar casada está de lo más 'nice'.
Sí, bueno por lo menos en mi caso. Aunque antes de casarme viví dos meses con mi esposo porque el contrato de mi apartamento venció el primero de mayo y mi boda fue el primero de julio. Los primeros días (honestamente) sentí que era lo mismo, lo único que habíamos celebrado por todo lo alto la alegría de nuestra unión para toda la vida con nuestros seres queridos y comenzamos nuestro plan de formar una familia y un hogar propio.
Sin embargo, al pasar de los días me di cuenta que en efecto, algo había cambiado. Lo confirmé hoy. De momento, la palabra 'esposo' penetró en el centro de mi estómago pero de una manera muy transformadora y positiva. Sentir que hay alguien que te espera en la casa y que hay alguien por quien esperar en mi hogar, para toda la vida, al menos a mí me toca el corazón.
Sentir que tengo por quien cuidar y alimentar bien para ir al trabajo y muchas otras veces, llegar a la casa y ver que a la que le cocinaron fue a mí, entre otras cosas como levantarme a las 5 de la mañana cada vez que sale a trabajar y esperar la llamada que indique que todo está bien, que 'nos vemos orita'... me hacen sentir amada y necesitada.
De un momento a otro me urge pasarme el blower, sacarme las cejas, maquillarme y tener un enjuagador bucal en cada baño (ayer quise dejar uno en el fregadero de la cocina pero mami no me dejó). Ir juntos al supermercado a hacer compra me resulta tan romántico y de la noche a la mañana me encanta planchar toda mi ropa (claro que esto trae otras consecuencias, como por ejemplo: que la casa siempre tiene que estar limpia, la cama hecha, la ropa sucia siempre tiene que estar dentro de la canasta y el fregadero sin platos sucios- pero esto es parte de mi 'yo' pasado/presente/futuro).
Otro detalle que por último no deja de ser menos importante...¿Quién no se siente más sexy recién casada? Antes dormía con una camisa de mi esposo, muchas veces con las que dicen el nombre de la universidad o promoción de alguna marca. Ahora tengo una colección de BabyDolls de todos los colores, tamaños y formas. Son tantas que incluso me las pongo las noches que mi esposo sale a trabajar y que duermo sola.
Probablemente sea el sentimiento de reconocer que hay alguien que te ama tanto que fue capaz de jurar ante Dios que te amará toda la vida y te cuidará. Alguién que por tí decidió dejar a su familia para formar la propia a tu lado.
...¡Está 'nice' ¿verdad?!...
Esto de estar casada está de lo más 'nice'.
Sí, bueno por lo menos en mi caso. Aunque antes de casarme viví dos meses con mi esposo porque el contrato de mi apartamento venció el primero de mayo y mi boda fue el primero de julio. Los primeros días (honestamente) sentí que era lo mismo, lo único que habíamos celebrado por todo lo alto la alegría de nuestra unión para toda la vida con nuestros seres queridos y comenzamos nuestro plan de formar una familia y un hogar propio.
Sin embargo, al pasar de los días me di cuenta que en efecto, algo había cambiado. Lo confirmé hoy. De momento, la palabra 'esposo' penetró en el centro de mi estómago pero de una manera muy transformadora y positiva. Sentir que hay alguien que te espera en la casa y que hay alguien por quien esperar en mi hogar, para toda la vida, al menos a mí me toca el corazón.
Sentir que tengo por quien cuidar y alimentar bien para ir al trabajo y muchas otras veces, llegar a la casa y ver que a la que le cocinaron fue a mí, entre otras cosas como levantarme a las 5 de la mañana cada vez que sale a trabajar y esperar la llamada que indique que todo está bien, que 'nos vemos orita'... me hacen sentir amada y necesitada.
De un momento a otro me urge pasarme el blower, sacarme las cejas, maquillarme y tener un enjuagador bucal en cada baño (ayer quise dejar uno en el fregadero de la cocina pero mami no me dejó). Ir juntos al supermercado a hacer compra me resulta tan romántico y de la noche a la mañana me encanta planchar toda mi ropa (claro que esto trae otras consecuencias, como por ejemplo: que la casa siempre tiene que estar limpia, la cama hecha, la ropa sucia siempre tiene que estar dentro de la canasta y el fregadero sin platos sucios- pero esto es parte de mi 'yo' pasado/presente/futuro).
Otro detalle que por último no deja de ser menos importante...¿Quién no se siente más sexy recién casada? Antes dormía con una camisa de mi esposo, muchas veces con las que dicen el nombre de la universidad o promoción de alguna marca. Ahora tengo una colección de BabyDolls de todos los colores, tamaños y formas. Son tantas que incluso me las pongo las noches que mi esposo sale a trabajar y que duermo sola.
Probablemente sea el sentimiento de reconocer que hay alguien que te ama tanto que fue capaz de jurar ante Dios que te amará toda la vida y te cuidará. Alguién que por tí decidió dejar a su familia para formar la propia a tu lado.
...¡Está 'nice' ¿verdad?!...
Sí, yo lo siento así. =)
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