jueves, 9 de septiembre de 2010

¡Que no quiero amigas!

Por: Karla Toledo Ríos

Hace unos años atrás, pocos...como cuatro, mi novio insistía en que hiciera amistades. Decía que, apesar de que siempre podría contar con él (todavía lo hago), sería bueno tener a mi alrededor otras personas con quiénes pudiera salir, contarle mis cosas, obtener consejos de "mujer a mujer"... consejos que "él no sabría darme"... y lo entendí por completo, reconociendo también que siempre he sido una persona independiente y solitaria.

Resulta que ha pasado el tiempo, y puedo hacer una lista de todas esas "amistades" que se me cruzaron por el camino ( y aunque obviamente no mencionaré nombres) puedo decir que simple y sencillamente: NO COMPONEN NADA EN MI VIDA. Ahora me encuentro en esta etapa, en la cual no comprendo para qué tuve que aventurarme a conocer gente.

Hubo una "amiga" que tomaba las mismas decisiones que su novio, aunque fueran disparates -error-. Otra, jura que inspiró a que realizaran las películas "Clueless" y "Legally Blonde" -insoportable-. Otra es chilla, cristiana e hipócrita -de estas tres características, para mí la peor es la tercera-...ningúna de esas tres me soporta, y siempre suelo pensar que es porque soy yo quién tiene el problema de actitud. Irónico ¿no?

Conocí mujeres histéricas, acomplejadas, que fuman de todo, con todos y por todo, que beben demasiado, que no trabajan por que las mantienen, que no tienen nada y creen que dominan el universo, que creen que me dominan a mí, y otras que no pueden dominar nada, ni sus pensamientos. He conocido "amigas" que me regalaron solamente malos ratos... en fín he conocido de todo y no me sirvió de nada.

El punto es que, luego del paso del tiempo, de los cantazos, los problemas económicos, amorosos y sociales por lo que uno pasa y que te hacen madurar "a la cañona", he llegado a la conclusión de que... mi novio se equivocó, aunque lo hizo con la mejor intención de todas.

Prefiero estar sola, antes que mal acompañada, aconsejada, envidiada y reconocida.
Nunca pensé que fuera tan complicado eso de encontrar gente buena por el camino, lo triste es que creo que esto sucede por que ya no queda nadie bueno por ahí...

¡Un abrazo a esas POCAS personas que SIEMPRE han formado parte de mi vida! Esas son las verdaderamente importante y lo componen todo en mí. Las que me ahorran dolores de cabeza, las que me aconsejan bien, las que guardan mis secretos y las que me quieren como soy: distante, pero fiel.

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