Por: Karla Toledo Ríos
Yo sé reconocer mis defectos.
Yo puedo.
No me pesa ventilarlos.
¿El primero y el peor? Quiero ser la "más" en todo...y Dios se encarga a cada rato de recordarme que perfecto: Sólo Él.
(Fíjate, como toda mujer, me preocupa mi apariencia exterior, pero no me refiero a la perfección física.)
Me refiero a esto:
Que siempre quiero ser la más puntual, la más madura, la más responsable, la más independiente, la más buena...
Y hoy Dios me probó.
Fuí a una entrevista,y una de mis referencias HABLÓ mal DE MÍ.
-¿¡Hablaron mal de mí?! Pero, pero...¿¡Qué cosa pueden hablar mal de mí?!
Pues... no sé.
Que no soy un billete de $100.00
(Y yo quiero ser uno, y el más lindo)
---> Tan rico que es el jugo de china, y tan ácida que salió la condená.
Perdona pero me tengo que reir. A mi me pasa igual. Es que desde que leí esto no he parado de reírme. Yo quiero ser la "más" y es tanto que aveces me sale mal. jejeje.
ResponderEliminarPor cierto, me muero con lo de "Tan rico que es el jugo de china, y tan ácida que salió la condená".
¿Es suyo? ¿Puedo copiarlo?